No sólo de
mate y torta frita vive el hombre. Ni de asado y vino tinto. Ni de cultura,
nomás. En este breve coitus interruptus nos referiremos (usted, breve lector y
quien suscribe) a una nota de H. Verbitsky, publicada en nuestro querido
Página/12 este nublado domingo 28 de julio de 2013.
La nota titulada
“Halcones y palomas” hace referencia
a la investigación de un docente de técnicas de investigación de la facultad de
sociales de la U.B.A. quien abrevia esta presentación en el seudónimo de
supuesta índole simpático-popular: “Capitán Queruzo”. Esto no suma ni resta, ni
hace a la investigación, pero propone, por debajo de la mesa, que los
investigadores sociales se ponen nombre de slang porteño, y así, de este modo, se
acercarían un poquito más a la masa amorfa del pueblo…
Para
empezar, el título de la nota es un misterio bastante aguado que se deshace en
un final estrictamente poco claro. No queda resuelto por qué un bando sería “halcón”,
el caso kirchnerista, y el otro “paloma”, aludiendo al impresentable y para
nada renovador frente de Massa. De hecho así se constata en el final. Entonces,
¿para qué basar el desarrollo textual en una categorización que confunde más de
lo que ilumina?
Siguiendo
con la falta de nivel e incongruencia (que sorprende tratándose de H.V. quien
tiene un buen estilo de prosa y fluidez, combinado con posturas generalmente
coherentes y lúcidas, más allá de la oscuridad de las fuentes y los contactos
de este “sombrío operador de prensa”) comprobamos en la nota la afirmación de
que una alta cantidad de seguidores en twitter constituiría mayor garantía o mejor
valorización de algo que debería ser expresado por la calidad de la
investigación en sí, o por los estudios realizados por el investigador y no por
una estadística proporcionada por internet, un elemento de factura y
consolidación foránea del régimen imperialista. Un elemento, internet, que
sugiere igualdad (“todos podemos conectarnos y expresar nuestra opinión, aunque
nadie la lea”) pero que oculta la verdadera desigualdad que impera en la
realidad del hambre, del desempleo, de la explotación y enriquecimiento brutal
de los mismos sectores corporativos que así lo hicieron durante la dictadura.
Hay errores
por inducción, es decir, programados sutil y concientemente por Verbitsky, como
redactor de la nota en cuestión, y otros inconcientes, descontrolados. De este orden es el
hecho de que H.V. diga que el papa tiene intuiciones pero “la realidad es más
compleja que sus simplificaciones premodernas (sic)” (suponemos que H.V. se
refiere tal vez a concepciones medievales o anteriores, cosa de la que el
lector desprevenido seguramente sobrevolará como un pasaje inentendible) para
luego usar él mismo una simplificación que no simplifica nada ni explica nada
tampoco, cuando inicia el párrafo subsiguiente con “Para simplificar,”. En fin,
cuando conviene, simplificamos sin simplificar y cuando no, no. Que el papa y
la institución iglesia no merecen comentario, más que el descalificativo, habla
por sí solo aquí. Esto es simplificar.
Redondeando,
no hay mucha más sustancia para desmenuzar aquí, la nota vuelve a poner en
papel (y cómo se nota lo automatizado de imprimir pavadas o decir una cosa y
luego lo contrario según convenga, como decía un amigo: “ayer Moyano era bueno,
gran nota, mañana Moyano es malo, gran ataque; ayer Massa era genial, hoy Massa
es terrible; pero curiosamente Massa, él mismo, siempre fue el mismo turbio Massa)
los datos de una nota muy parecida de la semana pasada que también se menciona
en esta. Es decir, salvo para darle una palmadita al Capitán América, perdón,
digo, a Queruzo, no hay mucho más.
Que las
fuerzas electorales se basan en los intendentes del conurbano, no es ninguna
novedad, pese a que en esta nota así se afirma. Quiénes son halcones y quienes
palomas, no queda claro, como tampoco para qué se usan estas descripciones que
no describen nada. Si mencionaran a Maynard Smith, y las estrategias evolutivas, todavía...
Una nota
más de tiempo perdido. Pero no el de Proust. Ni el que, más enfocados, podríamos
estar recuperando…
Así, a
veces Verbitsky es también, un automatizado-atomizado tigre de papel…
Y, una vez
más, Página/12 no nos representa todo lo bien que podría…
Y después, como decía Ibacache, empiezan las tormentas de mierda...
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