Estirpe Maldita et sans art

"La política es la historia del presente y la historia es la política de épocas pasadas."
"No existe la libertad de prensa, tan sólo es una máscara de la libertad de empresa."
Arturo Jauretche

Se critica lo que es mejorable. Se critica, se observa aquello que no funciona bien, que es arbitrario, o que debido a la coyuntura obliga a una respuesta veloz, que es algo, si bien no siempre pasa de audaz a inteligente, pensando en el medio y largo plazo. 

Claro que se puede hacer una crítica o comentario agudo a una Democracia, primero, cuando uno, si puede, vive en ella y no en otra, u otro mundo. Mentir y ocultar, deliberadamente o no, desinformando al pueblo y prestando servicio mercenario a "la corpo" no es la aproximación ni a lo justo, ni a lo cierto ni a la búsqueda de paliar desigualdad y opresión. Ni a mis amigos. Ni al arte..., ¡Por el amor de Rimbaud! 

Engañarse, embriagarse a uno mismo con la ausencia absoluta de una moral... No se trata de literatura, chicas y muchachos, se trata de periodismo, y del sentido que se le da a la información, y de cuáles son los intereses del discurso y quién domina. ¿Dónde mierda está la herencia de Walsh? Estirpe maldita...

Se critica a un Proyecto Nacional y Popular, ok.
Se critica la falta de Victoria Economica, ok. 
Es así, quizá, lo bueno y lo malo, ambas cosas.
Aunque predomina lo bueno, no caigas tarde. 
Ni te convenzas de vivir como un buitre. 
Si fuimos parecidos de verdad, nos volveremos a ver en la trinchera, del mismo lado, contra el enemigo.

En el fondo de tu comodidad...

Reconociste haber ganado una batalla cultural, por primera vez en mucho tiempo, en este país, tu país?

Lo pensaste?


Una voz solitaria critica aquí a Página/12, por ejemplo, porque no es inmejorable, precisamente. 
Se puede mejorar. Tal vez más allá de las propias narices exista todo un horizonte.


A otros medios, por ejemplo, no les cabe la crítica.

Por ejemplo: a Clarín y a La Nación, les cabe la SANGRE. 

Ahora, amiguitos, escríbanse una de vampiros.

Ah y... José Claudio Escribano, te podés meter el pliego de condiciones... en tu propio pliegue. Je.


Una última del campesino Arturo que tenía a excalibur en medio del pecho y le salía la valentía lúcida por la voz:

"Ignoran que la multitud no odia, odian las minorías, porque conquistar derechos provoca alegría, mientras perder privilegios provoca rencor."

*          *          *
PS. Cito de Eldsd.com :

"¿Se animará La Nación a autocriticarse? ¿Reconocerá su falta de imparcialidad? ¿ Se animará a decirles a sus lectores que apoyó editorialmente a los gobiernos de facto, a De la Rúa y al candidato López Murphy? ...

¿Podrá hacerlo un diario ya centenario?. 
¿Podrá y querrá...?" 

Si fueran un poquito menos ratas, hasta como enemigo, ya sabrían la respuesta.

Horacio Verbitsky y Capitán Queruzo, los halcones y las palomas de papel

            No sólo de mate y torta frita vive el hombre. Ni de asado y vino tinto. Ni de cultura, nomás. En este breve coitus interruptus nos referiremos (usted, breve lector y quien suscribe) a una nota de H. Verbitsky, publicada en nuestro querido Página/12 este nublado domingo 28 de julio de 2013.

            La nota titulada “Halcones y palomas” hace referencia a la investigación de un docente de técnicas de investigación de la facultad de sociales de la U.B.A. quien abrevia esta presentación en el seudónimo de supuesta índole simpático-popular: “Capitán Queruzo”. Esto no suma ni resta, ni hace a la investigación, pero propone, por debajo de la mesa, que los investigadores sociales se ponen nombre de slang porteño, y así, de este modo, se acercarían un poquito más a la masa amorfa del pueblo…

            Para empezar, el título de la nota es un misterio bastante aguado que se deshace en un final estrictamente poco claro. No queda resuelto por qué un bando sería “halcón”, el caso kirchnerista, y el otro “paloma”, aludiendo al impresentable y para nada renovador frente de Massa. De hecho así se constata en el final. Entonces, ¿para qué basar el desarrollo textual en una categorización que confunde más de lo que ilumina?

            Siguiendo con la falta de nivel e incongruencia (que sorprende tratándose de H.V. quien tiene un buen estilo de prosa y fluidez, combinado con posturas generalmente coherentes y lúcidas, más allá de la oscuridad de las fuentes y los contactos de este “sombrío operador de prensa”) comprobamos en la nota la afirmación de que una alta cantidad de seguidores en twitter constituiría mayor garantía o mejor valorización de algo que debería ser expresado por la calidad de la investigación en sí, o por los estudios realizados por el investigador y no por una estadística proporcionada por internet, un elemento de factura y consolidación foránea del régimen imperialista. Un elemento, internet, que sugiere igualdad (“todos podemos conectarnos y expresar nuestra opinión, aunque nadie la lea”) pero que oculta la verdadera desigualdad que impera en la realidad del hambre, del desempleo, de la explotación y enriquecimiento brutal de los mismos sectores corporativos que así lo hicieron durante la dictadura.

            Hay errores por inducción, es decir, programados sutil y concientemente por Verbitsky, como redactor de la nota en cuestión, y otros inconcientes, descontrolados. De este orden es el hecho de que H.V. diga que el papa tiene intuiciones pero “la realidad es más compleja que sus simplificaciones premodernas (sic)” (suponemos que H.V. se refiere tal vez a concepciones medievales o anteriores, cosa de la que el lector desprevenido seguramente sobrevolará como un pasaje inentendible) para luego usar él mismo una simplificación que no simplifica nada ni explica nada tampoco, cuando inicia el párrafo subsiguiente con “Para simplificar,”. En fin, cuando conviene, simplificamos sin simplificar y cuando no, no. Que el papa y la institución iglesia no merecen comentario, más que el descalificativo, habla por sí solo aquí. Esto es simplificar.

            Redondeando, no hay mucha más sustancia para desmenuzar aquí, la nota vuelve a poner en papel (y cómo se nota lo automatizado de imprimir pavadas o decir una cosa y luego lo contrario según convenga, como decía un amigo: “ayer Moyano era bueno, gran nota, mañana Moyano es malo, gran ataque; ayer Massa era genial, hoy Massa es terrible; pero curiosamente Massa, él mismo, siempre fue el mismo turbio Massa) los datos de una nota muy parecida de la semana pasada que también se menciona en esta. Es decir, salvo para darle una palmadita al Capitán América, perdón, digo, a Queruzo, no hay mucho más.
   
         Que las fuerzas electorales se basan en los intendentes del conurbano, no es ninguna novedad, pese a que en esta nota así se afirma. Quiénes son halcones y quienes palomas, no queda claro, como tampoco para qué se usan estas descripciones que no describen nada. Si mencionaran a Maynard Smith, y las estrategias evolutivas, todavía...

            Una nota más de tiempo perdido. Pero no el de Proust. Ni el que, más enfocados, podríamos estar recuperando…

            Así, a veces Verbitsky es también, un automatizado-atomizado tigre de papel…


            Y, una vez más, Página/12 no nos representa todo lo bien que podría…

            Y después, como decía Ibacache, empiezan las tormentas de mierda...



Gamerro Garrafal

En una apostilla que como suele suceder se sale aquí del supuesto cauce de este riacho, unas palabras acerca del relato de Carlos Gamerro publicado en el suplemento verano12, llamado "Ella era frágil".

En principio, los dibujos de Rep, más allá del detalle del meñique trabado, era un galimatías carente de todo atractivo para la vista. Tal vez al olfato fuese más sugerente, y para los oídos sana melodía, pero como dibujo, llanamente una bosta. Cualquiera la puede pifiar, no? Hasta Rep, que es un narrador ameno, historietista acertado, tipo inteligente y buen dibujante.

Reempezando con Gamerro, el relato, contado exclusivamente bajo la forma del diálogo, muestra ciertas disquicisiones dignas del interés del casual lector que pueda cruzarse con estas hojas sueltas del diario del domingo. Cierto morbo, cierto pensamiento que se pliega y se repliega, buscando sacarle más jugo del que la naranja tiene. Entonces sigue por comerse la pulpa y finalmente se traga la cáscara sin masticar. Aquel interés suscitado por las peculiaridades de la relación (con el casi creíble personaje de la chica masoca) que cuenta el fisico culturista venido a menos, venido más bien a filosofar un tanto fuera del recipiente, aquel interés, decía, se termina enredando a sí mismo y a los atribulados pies del lector (que quería bailar con el texto, no besar la lona del aburrimiento). Esto se produce porque la apuesta del diálogo-monologo del fisico culturista o de Gamerro consigo mismo, resulta un amasijo de confusión tan profuso como los músculos de oro que, como afirma el autor, jamás pudo conseguir en la realidad.

Es así, que, de un texto con substancia, provisto de una buena elección de forma, con un tema de relación tortuosa que va ganando cierta avidez, no se puede alcanzar el cuento, ni el relato logrado, pues por momentos no sabemos quién es el enunciador de cada parlamento ni a quién responde, y el intento de aclarar la cuestión por parte del lector lleva al texto a una engorrosidad viscosa que, a tan baja altura, el desprevenido debería evitar... (o bien el editor, vulgarmente comun y asimismo tan predeciblemente equivocado...)

Por último, el final, desacertado también. Anticlimax de la posible tensión que pudiera ser acumulada por el protagonista y su confusa primera persona, las palabras finales tratan de justificar el motivo de la confesión que es el relato mismo, con un patetismo inocuo que está totalmente fuera de lugar en este momento. Y así, sin saber resolver, se vuelve garrafal el buen Gamerro que, durante algunos pasajes del escrito, insinuaba con cierta seriedad.

De qué se trata la cosa?


Según el genial W. Allen, se trata de que la cosa funcione. Bien, estoy de acuerdo, Mr. Woody, pero dígame algo más, ¿eso es lo verdaderamente importante?

No.

No, claro. Como que la cosa tampoco se trata de que el director del suplemento se mande a hacer notas sobre su propio libro.

Si sos buen escritor/a (y tenes huevos/ovarios) no hacés eso.

 
Honestamente creo que la cosa, en un espacio de letras dedicado a la cultura (vaya amplitud), se trata de dar cuenta de aquello que el lector sabe que quiere, es decir, los obviamente consagrados y no tanto, de culto y no tanto, buenos y no tanto, en fin, "artistas" (si hay una palabra horrible, es esta, despreciada hace tanto ya por Baudelaire) que cada tiempo merecen su aparición con alguna nota. (Que este bien escrita o no, es otro cantar. Que los mismos escriban siempre del mismo modo, es otro asunto a ver. Que todos escriban igual, como si fuera una fábrica de cajas de cartón, es parte del mismo tema, que ampliaremos...)

Entonces, sí, debe haber lo que el lector sabe que quiere.

Pero, además, y en esto consta lo verdaderamente importante, debe haber aquello que el lector aun no sabe que quiere...

Y este "aquello" no puede estar signado siempre por la misma, predestinada y previsible, varita mágica.

Debe responder a una amplitud, a una diversidad, a una riqueza que el Suplemento Radar no sólo no posee, sino que, por su misma estructura ciega, sorda e inevitablemente cuasi-muda, a fin de cuentas, y en este rumbo tan correcto y servicial a sí mismo, no podrá lograr jamás.

Por qué? Porque su director cree ético mandarse a hacer una nota de su libro.

Por qué? Porque todas las notas parecen escritas por la misma persona, o robot.

Por qué? Porque no tienen contacto!


Y si lo tuvieran, no te escucharían, pues esa es, lamentable, la fácil y olvidable línea de puntos editorial, de un Suplemento que apesta más de lo que bien huele. Teniendo todo & más para poder hacerlo mejor, mucho mejor, más que bien...


PS. Ni siquiera se les ocurre agregar a este blog a su sección de chistes patéticos, tan cerrados están.

PD. Si hay algo peor que hacer el suplemento berreta y pseudorevolucionario de la cultura oficial del diario progre que amenaza convertirse en Boletín Oficial es no vivir en tu país en el único momento de su historia en el que no te sentís un exilado en tu propia tierra. En el momento en que aquí, el tercer mundo, el real, es donde debe darse la palabra que haga memoria, la expresión cierta que de batalla y disienta con la pacatería de los moldes. Así Radar, o vivir en Austria, son lo mismo. Elite snob -de luxe- fuera de la realidad, y, verdaderamente, fuera de juego.

Impresentables Farsantes o Buenos Hipócritas

Yo quiero hombres buenos, "en el buen sentido de la palabra bueno"..., decía Joan Manuel Serrat cantando al poeta Machado, también leído por Raymond Carver...
Yo también quiero lo mismo, por eso hasta en "las buenas filas" hay que mantener la autocrítica y el vital disenso.
Por supuesto (y no tanto, historia mediante), hay una gran distancia entre Página/12 y un Jorge "Larrata" Lanata afirmando (conciente de su propia mentira) que el grupo montonero original era un conjunto de asesinos, por haberle hecho el juicio sumarísimo al verdadero asesino: Aramburu, golpista, fusilador del General Valle (leal a la democracia peronista), fusilador en José León Suaréz, y entre demás facistas de la derecha argentina, de los bombardeos a Plaza de Mayo y numerosas muertes civiles inocentes. Si alguien puede mandar a fusilar a gente que esta jugando a las cartas con amigos y nada tiene que ver con política (Lease: Yo también fui fusilado & Vuelve la secta del gatillo y la picana... de Rodolfo Walsh), entonces también se puede ir a buscar a este asesino y propinarle un poco de su propia medicina... No es el mejor pensamiento, pero era el de una de las tantas épocas de la no-historia argentina, en contexto de represión genocida, dictadura y proscripción. Si uno quiere el mejor pensamiento, mejor acercarse a la reflexión verdadera, la de las Madres y Abuelas, con su Verdad y Memoria, Juicio y Castigo a los responsables de los crímenes contra el pueblo argentino...
Pero volviendo al tema, entre un Impresentable Farsante y un Buen Hipócrita hay un cierto trecho, pero lo espeluznante es ver como los senderos que en apariencia se bifurcan, se han cruzado alguna vez...
Saber que Larrata tenía como informante y realizaba entrevistas al represor, torturador, asesino y secuestrador de bebes, Hector Vergez, es, desde clarificador punto de vista de hoy, realmente indignante, tanto como verlo defender los intereses de los -en sus infames palabras- "débiles" grupos mediáticos monopólicos.
Pero uno también, a veces, no sin alguna suspicacia, se pregunta de dónde saca sus grandes investigaciones H. Verbitsky. Se pregunta uno, si él sabe todo el tiempo todo lo que sabe, o si de vez en cuando mete la mano izquierda en la bolsa negra de la Oscuridad y la Ignominia para abastecerse de chanchuyos a revelar... Si sabe y no dice. Si dice porque le dicen, o si especula con su función como periodista de comunicar aquello que no puede ni debe negociarse nunca que es la verdad y justicia para el pueblo...
Página /12 es el buen hipócrita. El que se tilda de democrático pero no abre el juego. Se sirve la mesa para los amigos, los conocidos, el circo vano y frívolo de gente que le encanta defender y hablar acerca un mundo al que no pertenece, ni se acerca...: la clase media baja y literalmente baja de la Argentina.
Remitirnos, respecto a esto, al suplemento turismo, que te quiere llevar de paseo (y no precisamente con anécdotas sustaciosas sino con falta de información, detalles snob o precios lunáticos) a los lugares a dónde nunca podrás llegar...
¿Por qué no abren la información de pequeños buenos circuitos, alternativas más al alcance, bonaerenses o del interior, me pregunto? ¿En vez de pasearse por suites, yates y pasajes de avión?
"¿Vos sabés lo que es la pobreza, le viste la cara a la pobreza?" le preguntaba el gran Nestor Kirchner al inteligente y purista JP Feinmann. Y este, al menos contrariado pero reconociendo, debía responderle que no. (Que no la había visto, porque tiene todas las comodidades, los lujos, el tiempo y los contactos para dedicarse a lo que más le gusta, que es escribir... ¡Si todos lo tuvieramos todo eso como tú, honorable privilegiado!...)
Bueno, suele suceder: Página/12 cree ver lo que no ve...
Y repite, recicla notas que siempre dicen lo mismo, domingo a domingo...
No se priva de repetir. ¡En la misma nota!, el mismo final de parrafo, en el primero y en el último del artículo!! (Ver "Está construyendo un subte elitista" P.13 - 23-1-13 - Pág/12). Madre mía, si vamos a críticar al inépto político, y hábil ladrón, M. Macri, no escribamos como imbéciles!!!
Usemos argumentos, ideas, pero no repetir lo mismo textualmente en un texto de media carilla....
Ayer hablaba con el canillita del barrio acerca de la falta total de los libros que lanza P/12 de la colección Anagrama, y la insuficiencia bochornosa de producción de los mismos. "Hacen 20 mil libros para 10 mil canillas" ¿Cómo piensan que de ese modo pueden alcanzar? Esto se preguntaba el humilde canillita... Y lo mismo me pregunto yo; aunque manden al jefe de distribución a ver cómo va la cosa, no digan que lanzan una colección de libros si son inaccesibles para aquellos lectores del diario que quieren leerlos, por condiciones inherentes a la producción misma de los libros...
¡Ay Página/12!
A veces, y sólo a veces,  no se sabe si sos el diario de los Farsantes, de los Hipócritas, o de los Buenos...
Abrí el juego, Página/12...
No te conviertas en, meramente, pusilánime aristócrata del Boletin del mundillo Oficial...

Conversaciones con el Gordo y el Flaco


Perdón que haya tardado, pero el rumbo de estas "editoriales" eran otras.
Si bien nunca fueron "ostras", ni la línea de pensamiento terminaba en un restorán
de Puerto Mierdero, eso es seguro (o preso político, cuac).

Digo perdón, a Ud. impensable lector, y a mi querido viejo, que supo ver antes que muchos
algo que quiero dejar claro ahora.

Por último -son demasiadas disculpas-, pido perdón por mis "formas",
quizá un tanto "al calor de los acontecimientos", pero siempre
tratando de estar al servicio de una cierta justicia socialista del arte y las ideas,
independiente justicia, inevitablemente subjetiva, pero anclada y dinamizada en
una mínima coherencia, ("yo no vengo a pegarle a nadie!")
una mínima base de evitar que se diga cualquier cosa,
por más que se diga con tufillo académico o con pose esnob capitalina,
por más que este en boca del suplemento en cuestión,
o del director del suplemento o de un gordo que además
es bastante inteligente, y sabe, pero es un poco gordo,
y alguien se lo tiene que decir.

Y sí, amigos, democracia y literatura se parecen, y saben en qué?

Que ambas nacen del disenso.

(Si bien luego la literatura toma el camino imprevisible de la digresión, pues tal es su naturaleza,
ya lo dijo Barthes. Y la democracia debería atenerse un poco más a la razón que la funda...)

Pero en realidad, entre tantos perdones, el principal era aquí
el no haber dicho algo que sé hace mucho tiempo, y de lo que no tengo ninguna duda:

Nestor Carlos Kirchner es, por lejos, el mejor Presidente que ha tenido este país
en toda su historia y no-historia. (Hago esta diferencia porque la mayor
parte del tiempo que ha existido la Argentina ha sido una no-historia,
negociada y aniquilada por la derecha oligarca, ilegal, fraudulenta, cautelar criminal,
torturadora y asesina, corrupta, sinverguenza, terrateniente, La Nación, Clarín y Rural)

Tal vez la Historia, la de un futuro pósible basado en la memoria,
en la resignificación y justicia hacia atrás y de ese modo, sólo válida de
ese modo, hacia adelante. Prácticamente, la Argentina es uno de los únicos países del
mundo que se hace cargo realmente de sus crímenes y errores (aunque
claro, esos errores no los haya cometido este Gobierno), y así construye
la verdadera Historia pósible, sin ocultamientos, para todo el conjunto de su pueblo.

Y a cuento de qué viene todo esto, tan desordenado (perdón no soy periodista,
ni escribidor, tengo que trabajar  para vivir, no creo honesto
pegar palabras tranquilo mientras los que laburan
y conocen de primera mano la verdad social son otros)
se preguntará tal vez el impensado lector...

Parte se debe a la interesante lectura del libro de Josecito (permitame, gran señor)
Pablo Feinmann, titulado "El Flaco,  diálogos irreverentes con Nestor Kirchner".
En este volumen que se lee a muy buen tranco podemos ver que Josecito
es claramente un narrador, o sea, sabe poner en marcha la dinámica de los
temas y argumentos en favor de la velocidad de la trama y la lectura, es decir, del atrapar al lector
para que quiera seguir leyendo el mayor tiempo posible, sin privarse de utilizar
todo tipo de "lateralidades" (jugoso recurso), es decir, digresiones, pedagogías filosóficas
(comparto algunas, si bien la mayoria son de nivel superficial: un mero rejunte
de nombres y teorías sin nexo firme ni desarrollo necesario en referencia a lo
que desean aplicarse), y todo tipo de amenos diálogos y conversaciones sostenidas
con otros amigos e intelectuales (pocos se salvan de la crítica mordaz de Josecito).

Bien, decimos entonces que Josecito es un narrador, con lo cual no neceariamente
decimos que es un escritor, pues este es un libro más bien periodístico.
Como antecedente en este terreno puedo citar la lectura de las primeras
páginas de la primer novela de Feinmann, que es una mala copia de
la nostalgia que, conjeturo, siente (al igual que muchos de sus amigotes)
por la novela policial. Nostalgia que no se plasma en literatura.

Josecito también tiene algo de ensayista, como puede deducirse por
parte de lo dicho anteriormente y, claro, parece tener en cuenta el
pensamiento de Adorno en "El ensayo como forma", si bien
lo que creo más le falta a Josecito es un poco de humildad,
un poco de poesía y por último un cachito de coherencia.

A esta altura, queda claro quién es el gordo y quien es el flaco.

Ambos, en algun momento, han sabido devolverme la sonrisa.

Pero atentos, Josecito y Radar, pues su pretendidamente democrática dictadura intelectual
tiene ojos que no son de la derecha puestos a ver y a tratar de conseguir
que algún día dejen de darse aires a sí mismos
y cumplan con la verdadera función
que deberían tener, si fueran un poco más humildes, menos caretas y
menos auto bombo, muchachos.

Abran juego, hay mucho más y mejor de la prosa publicitaria
maquetada que ofrecen domingo a domingo.

Chaco no termina ni empieza en Mempo G.
Buenos Aires no empieza ni termina en la CABA, por citar dos ejemplos al azar: se entiende la idea.

Feinmann, como Ezra hace mucho tiempo le dijo al viejo Walt:

Acordate de los barrios. (Pero no por los barrios en sí, por el valor que vale de verdad,
no la baratija chillona que propone Radar y el mundillo)

Ah, y entonces sí, hagamos comercio.

Feliz año y salut!

El dueño de la pelota

No tener rostro era la particularidad de ciertos personajes de la fantasia, o la ciencia ficción.

La falta de verguenza, similitud sólo aparente, era la de otros.

Nacho Boido, director de Radar, manda a comentar con una nota su propio libro.

Todo un working class hero. El nene lindo, pero gordo, que mueve las marionetas.


Orden de la noche: El libro de Pagina /12 en tu quiosco: no lo encontrás.

Un diario que opina bien, pero no funca. (La mitad de las notas son relleno

de empanadas con la cantinela de siempre. Profundizar: Imposible sin apertura)

Un diario que apoya la democracia...

y no te escucha (ni a palos)

si

le llegás

a escribir

o a

hablar.